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Bancos consideraron clave generar “competitividad” para que América Latina “vuelva a crecer”

El secretario general y la presidenta de FELABAN coincidieron en que la región debe incentivar la inversión en ciencia y tecnología para crecer al 4,5% anual y así combatir la pobreza

Buenos Aires, 7 de noviembre de 2016 – Los máximos directivos de la FELABAN, su presidenta, María Mercedes Cuéllar, y su secretario general,  Giorgio Trettenero, coincidieron hoy en que América Latina “puede crecer en 2017” pero si cuenta con “un ambiente propicio para generar competitividad”.

Dijeron que para alcanzar ese objetivo es “necesario incentivar la inversión en ciencia y tecnología, para crecer al 4,5% anual y reducir la pobreza y los problemas de inequidad en el ingreso”, durante la apertura de la 50º asamblea anual de FELABAN en la que participan unos 1.500 banqueros de la región.

Trettenero afirmó que la FELABAN “anhela que los mercados sean cada vez más grandes, estables, sostenibles, mejores y más competitivos, para que la banca y los sistemas financieros puedan cumplir con su función más importante”.

“La banca debe contar con un ambiente propicio para que los negocios florezcan y generar competitividad, condición necesaria para la generación de valor agregado”, aseguró el secretario general de FELABAN en el Hotel Hilton de Puerto Madero.

“The World Economic Forum reveló que las cifras de América Latina no resultaron las esperadas”, alertó Trettenero, y destacó que “un examen por región muestra que en nuestra región apenas pudo superar a los países del sur de Asia y África”.

Con respecto a esto, la presidenta de FELABAN destacó que “China parece haberse estabilizado en crecimientos del 6.5%”, mientras América Latina “ha enfrentado dos años consecutivos de contracción económica, reducción de la inversión privada, marcado deterioro de los términos de intercambio, elevados déficit en la cuenta corriente y fiscal y aumento en la brecha entre la producción efectiva y la potencial”.

“Esta recesión regional parece estar tocando fondo y difiere de las anteriores en razón de la tenencia de elevadas reservas internacionales; una banca central independiente;  flexibilidad de los tipos de cambio y endeudamiento público regional moderado. Esto ha facilitado el manejo de las economías, evitando las crisis recurrentes del pasado”, enfatizó con optimismo.

Por su parte, Cuéllar explicó que desde “la crisis de finales de la década pasada, la economía mundial nos enfrenta con enormes retos”, y “el Fondo Monetario Internacional (FMI) vaticina un crecimiento global a la baja, que se caracteriza por reducido dinamismo de la productividad y elevados niveles de endeudamiento, del orden de 122% en los países industrializados, que no contribuye a que la economía mundial recupere su capacidad de crecimiento”.

“La economía de los Estados Unidos ha venido decepcionando”, dijo al asegurar que “el fortalecimiento del dólar ha venido afectando las industrias exportadoras, así como la inversión en sectores como energía e inversión fija”.

 

Proyecciones

El secretario general de FELABAN recordó que para el 2017 el FMI estima “un crecimiento del 1,7% para la región y la Comisión Económica para América Latina lo ubica en 1,5%”.

“Esto significaría que nos estamos alejando de los vientos recesivos, así aún estamos lejos de superar las restricciones propias de una región con problemas en su oferta agregada”, dijo Trettenero, y consideró imprescindible “desarrollar los mercados financieros”.

Para esto, aseguró que es necesario rever “la carga tributaria y la calidad de los sistemas educativos, tanto público como privado”, y es necesario “profundizar en materia de infraestructura y elaborar ecosistemas que generen innovación empresarial”.

“La región debe volver a crecer por encima de la media del 4% ya que para atender los problemas sociales crecer es una necesidad y es necesario trazar planes integrales que incentiven a los que generen cadena de valor, con menos dependencia del ciclo de precios”, enfatizó y pidió “un marco jurídico con estabilidad que le de confianza”.

Cuéllar coincidió y explicó que “para ser una región con mayor competitividad y con una base productiva más sofisticada, basada en mayores grado de industrialización de altísimo valor agregado y con una alta vocación exportadora, es imperativo para crecer a tasas que superen el 4.5% anual, que permitirá reducir la pobreza y atender los serios problemas de inequidad en el ingreso que afectan la región”.

“La región debe incrementar la calidad de sus instituciones y aumentar el nivel de la educación, urgen la implementación de reformas estructurales que faciliten movilizar inversión en ciencia, tecnología, infraestructura física y capacidades empresariales de más sectores de la población”.

“Roberto Azevêdo, director ejecutivo de la OMC, ha mencionado con preocupación que la baja del comercio mundial, aunada con una creciente tendencia política anti-globalizadora, puede poner en duda o bajo revisión los avances que el mundo ya ha realizado en materia de integración, tratados de libre comercio, liberación de aranceles y demás herramientas de integración”, alertó Cuéllar.

Explicó que “detener los procesos de apertura económica o reversarlos sería un error nefasto para las economías”, y sostuvo que “América Latina implementó políticas contrarias al comercio mundial hasta la década de los noventa, cuando los países de la región dieron los primeros pasos requeridos para abrir sus balanzas de pagos al mundo”.

“El Banco Mundial muestra que el coeficiente tradicional de apertura económica de América Latina era del 21.2% en 1961 y de 29% en 1990. Con la apertura la región vio crecer el mismo hasta ubicarse en el 42% en 2015”, pero que “esto es insuficiente y bajo para pensar que somos una región que está insertada en la economía mundial. Este número para la China (60%) o Corea del Sur (88%) evidencian que todavía hay que asumir un reto de largo aliento”.

Cuéllar destacó que “un punto de gran importancia es la inclusión financiera, e acuerdo con la publicación del II Reporte de Inclusión Financiera de FELABAN hemos visto que cada vez más literatura académica reconoce la relación positiva y de comportamiento conjunto entre la inclusión financiera y el crecimiento económico. Esto indica que llevar más servicios financieros a más porciones de la población es idóneo y deseable”.

“También se encuentra que nuevos mecanismos de acceso y uso a los servicios financieros han venido creciendo en la región. Para solo dar una muestra de los avances debo señalar que mientras que en el año 2006 había 74 mil Corresponsales Bancarios, en el año 2015 se contabilizaron 517 mil en la región”.  

Consideró necesario “enfilar los esfuerzos para que se crezca en materia de inclusión financiera. De manera detallada el II Reporte de Inclusión Financiera de FELABAN encuentra que los tres obstáculos más importantes para avanzar en este campo en América Latina son en su orden: a) la informalidad económica; b) la escasa educación financiera de parte del público; c) costo de los servicios financieros”.

“Esto marca algunos derroteros de la hoja de ruta que hacia el futuro cercanos debemos sobrellevar como sector. Si bien la inclusión financiera necesita de estímulos, incentivos y política pública, también requiere del trabajo y esfuerzo del sector bancario para ofrecer productos y servicios específicos a las necesidades de una población que hoy por hoy tiene más información y más opciones a su disposición”, explicó. 

Giorgio Trettenero

María Mercedes Cuéllar

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